Cuántas veces hemos visto que las empresas se definen en algo así como:
“Somos líderes en la industria, enfocados en la transformación holística de nuestros stakeholders basados en la innovación disruptiva.”
¿Quién podría decirnos a qué se dedican?, ¿qué productos o servicios venden?, ¿a qué industria pertenecen?, ¿cuál es su área geográfica?, ¿quiénes son sus clientes y qué necesidad les resuelven?
Textos como el anterior suelen llamarse “corporativés”, lenguaje empresarial lleno de tecnicismos, clichés o frases que no dicen nada, pero que se usan pensando que suenan a lenguaje de alto nivel empresarial, aunque en la realidad, desconectan con clientes y prospectos, pues no dicen nada claro ni concreto.
Veamos otros ejemplos:
- Brindamos un servicio de 360° orientado a la excelencia y la satisfacción total del cliente.
- Ofrecemos experiencias únicas que agregan valor total.
- Estamos a la vanguardia de la transformación digital.
Se oyen bien, pero en realidad no dicen nada. Son promesas que llevan a no sé donde. Un viaje a la luna sin cohete, sin NASA, y sin saber si en realidad se quiere ir tan lejos.
Es poner el objetivo tan alto, en algún punto del cielo, que es casi imposible entender qué problema o necesidad resuelve.
Donald Miller, en su libro “Building a Story Brand”, subraya: “Si confundes, pierdes”, en ventas la clave es comunicar claramente qué haces y cómo ayudas al cliente. Si tu mensaje es confuso, el prospecto se desconecta.
Por otra parte, Marty Neumeier, en su gran libro “The Brand Gap”, es contundente: para que se construya una marca fuerte debe crearse una propuesta clara, diferenciada y entendible. La confusión es enemiga de la confianza.
Seth Godin, en sus libros “All marketers are liars” o “This is marketing”, afirma: la gente no compra productos, sino historias que comprenden y en las que se ven reflejados.
¿Cómo es un mensaje claro enfocado al cliente?
En vez de decir: Brindamos un servicio 360° enfocado a la excelencia.
Podría mejorar diciendo: Respuesta en menos de 24 horas, para que no pierdas tiempo.
En lugar de: Ofrecemos experiencias únicas que agregan valor.
Podría ser: Diseñamos tu sitio web para que seas comprendido, generes confianza y ventas.
El lugar de: Estamos a la vanguardia de la transformación digital
Fuera: Simplificamos tu sistema contable, lo hacemos veloz, para que trabajes sin estrés.
Si no entiende la gente, no compra. Las personas no buscan palabras sofisticadas, sino soluciones a sus problemas.
El reto al frente es que las empresas se describan en el lenguaje del cliente.
Palabras sencillas, simples y directas, que dan ejemplos de cómo su vida será mejor al comprar tu marca.
Una marca fuerte no se crea con frases infladas, sino palabras que de claridad y conexión.
Si crees que tu mensaje de empresa suena más bien a “corporativés” que a un beneficio concreto, tal vez sea el momento de replantear tu comunicación. Tus clientes necesitan claridad para generar confianza.
Recuerda, si confundes, pierdes. Si quieres crear una marca sólida y convincente, podemos trabajar juntos para lograrlo.




